La guipuzcoana Josune Bereziartu es la mejor escaladora del mundo La vasca fue invitada el pasado miércoles por el Club San Jorge para dar una charla.

Josune Bereziartu, la mejor escaladora del mundo, hizo una visita fugaz a Zaragoza el miércoles pasado. Invitada por el Club San Jorge, ofreció el audiovisual titulado Bimbaluna, en el que narró a los numerosos aficionados al montañismo su rica trayectoria.
Bereziartu pasó de puntillas por la capital aragonesa. No aparece en las primeras páginas de los periódicos, ni acapara grandes titulares, pero en el País Vasco es considerada como un mito viviente. Está en lo más alto del escalafón junto a himalayistas como Juanito Oiarzabal, Juan Vallejo, Edurne Pasabán o Alberto Iñurrategui.

Pocos hombres en el mundo le pueden superar a la guipuzcoana en la modalidad de la escalada deportiva. Ya lo demostró en el 2002 al llegar al máximo grado de dificultad, el 9a, en la vía Bain de Sang en Suiza. Pero el 9 de mayo del 2005 superó sus límites al escalar la vía Bimbaluna de 9a/a+ en la localidad suiza de Saint Loup. "Es lo mejor que he hecho en mi vida junto a Hidrofobia, en el macizo catalán de Montsant". Era un récord del mundo de la modalidad.

Pero esta guipuzcoana nacida en Lazkao el año 1972 es una gran amante de Aragón. El año pasado abrió en estilo libre la ruta llamada Divina Comedia, en la pared de la Fraucata, en Ordesa. "Tiene una historia muy tétrica, oscura. Ordesa es una de las mecas de la escalada libre en España. Sus bloques tienen su peligro puesto que se rompen y te puedes matar", afirma.

Aragón

En Aragón se encuentra cómoda, como en su casa y no sólo para practicar escalada. "Esta tierra es una gozada para escalar, para andar en bici, para pasear, para sacar fotografías, para ver aves. El valle de Ordesa y Panticosa me gustan". La deportista guipuzcoana está muy enraizada al Balneario de Panticosa. "Este lugar tiene mucha historia. Para Rikard Otegi, mi marido, es un rincón único. Sus padres veranean allí desde que él tenía 10 años. Su padre tiene 92 años y ha subido al pico del Infierno 32 veces. Todavía nos está dando guerra".

Uno de los lugares de privilegio se encuentra en la Sierra de Guara. "Rodellar es una escuela de escalada deportiva muy apreciada internacionalmente desde Estados Unidos a Japón. Mascún es un lugar impresionante a nivel paisajístico y de escalada deportiva como tal. Pero también le tengo mucho cariño a Vadiello", explica.
De pequeñita se dedicó en el colegio a practicar fútbol y baloncesto. Su afición por la escalada es tardía. "La conocí gracias a mi cuñado. Nos fuimos a Eguino, una escuela de escalada alavesa. Tenía 17 años y desde entonces me enganché". Han pasado 18 años y ahora es una estrella de la escalada mundial. En el 2002 se le otorgó el Golden Piton Award por la mejor actividad de escalada absoluta. "También he recibido el premio Imagen Vasca. Es muy bonito que seas una referencia de lo que es Euskadi y, sobre todo, que sobresalgas como persona".

Bereziartu vive en un lugar en el que los himalayistas son muy admirados. Ella reconoce que su modalidad no tiene la misma resonancia mediática. "Los escaladores no tenemos tanto eco como los himalayistas, cuya actividad es más fácil vender. Pero no les critico porque, si quisiera la fama, me dedicaría a jugar a tenis. Me encanta ir a Vadiello, al Taillón". Pese a su prestigio internacional, su filosofía de la vida antepone los sentimientos al dinero. "Estoy muy a gusto encontrándome conmigo misma sacando fotos, recogiendo una flores, tomando unas notas, intentando crecer como persona. Para mi esa es la verdadera riqueza. Soy una multimillonaria en felicidad, cariño y amor", reconoce.

Nunca se planteó subir un ochomil. "No me llama un ochomil, sino una vía técnica con una historia detrás. Me gusta mucho Chamonix y los Alpes. Allí se han hecho cosas muy importantes a nivel alpino. El año pasado subí el Espolón Walker durante el pasado verano", afirma.

Ahora se va a escalar a las Agujas de Ansabére y Ordesa. "Ya tenemos pensadas abrir un par de vías en el Tozal del Mallo y queremos volver a Chamonix". Bereziartu es una mezcla de gimnasta, atleta y montañera. "Pero me considero una montañera. Cualquier cosa que hago lo realizo con toda mi pasión", concluye.