Día 2. Otro madrugón. Creo que el momento que suene el despertador cada día a las 6 de la mañana, va a ser el único momento del día en que me arrepienta de haber venido. Por lo demás bien, con mucho trabajo eso sí. Aunque hoy incluso he aprovechado para escaparme y esquiar un rato. Además como todavía no me han dado la ropa oficial, voy de incógnito para que nadie pueda preguntarse dónde irá el jeta ese.
Después de subir a Astun con los equipos en los primeros autobuses, a las 8 de la mañana ya estábamos junto a las corredoras que calentaban en Sarrios. Por cierto que hay equipos que utilizan su transporte privado, pero hay que reconocer que la organización ha hecho un esfuerzo importante en lo que al transporte se refiere. Los autobuses suben y bajan con puntualidad suiza y eficacia germana.
Después del calentamiento y el reconocimiento previo se han disputado las dos mangas de la carrera, con las jóvenes promesas del CETDI como abridoras. El día era soleado y frío a esas horas de la mañana, aunque por poner un pero seguramente a las corredoras les hubiera gustado que la pista estuviera algo más dura. Al final la medalla de oro se ha ido para Eslovenia, en un podio que ha deparado pocas sorpresas, pues era la corredora que partía con menos puntos FIS. A su lado y en el tercer cajón del podio, una austriaca de apellido ilustre, Schild.
Al terminar he bajado corriendo y tras una ducha rápida he ido a comer a la Escuela Militar de Montaña de Jaca, donde la organización ha dispuesto el comedor para que los cientos de personas que componen el Festival sacien el apetito. Por allí pasan desde los propios deportistas, hasta los periodistas, pasando por los técnicos, delegados, Guardia Civil, sanitarios o voluntarios. En definitiva cualquier persona que esté acreditada por la organización. Y no se come nada mal, con varios platos para elegir el que más te guste. Lo malo es que no te dejan elegir postre.
A las 16:30 ya estábamos Bea y yo en el Palacio de Congresos, que a esas horas es una locura de un ir y venir de gente, muchos corriendo, farfullando cada uno su propio idioma. Si alguno quiere ser testigo de un remake del Camarote de los Hermanos Marx en versión jaquesa, no tiene más que acercarse por allí a eso de las 5 de la tarde. Por cierto que otro día os hablaré de los países más exóticos que compiten en esquí alpino. Por lo demás la reunión ha transcurrido con el calor insoportable que hace en esa sala, donde se han repartido los resultados de la mañana y el orden de salida para el slalom de los chicos de mañana.
Ya por la noche me he acercado un rato a ver el hockey. Los de la República Checa les han enseñado a los Eslovakos cómo se juega a este deporte, igual que han hecho antes los suizos con... España.

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