Después de un duro día de escalada!!
Pero chicos, ¿como los guardáis así?. Los pies de gato requieren de un pequeño mantenimiento para su óptimo rendimiento.
Aquí van unos prácticos consejos del mantenimiento de los pies de gato:
• Dejaremos que el calzado se seque al aire libre después de ser utilizados, y nunca meterlos directamente en la mochila o guardarlos en un lugar cerrado.
• Deberemos de limpiar los pies de gato después de cada uso. Para ello utilizaremos un trapo húmedo y frotaremos sobre las zonas sucias. A continuación no estaría de más frotar con otro trapo limpio humedecido ligeramente con alcohol (común).
• Si con esto no han quedado del todo limpios, podemos darle con un cepillo de alambres fino, así nos quedarían totalmente impecables para la siguiente utilización.

• Cuando la superficie comience a dar síntomas del característico peeling, bien sea por desgaste o por un periodo largo de inactividad, frota las suelas y bandas con un cepillo de alambres finos o una lija, para que tus pies de gato vuelvan a adquirir esa adherencia de cuando eran nuevos.
• Recuerda de no poner los pies de gato en lugares donde las temperaturas sean muy elevadas. No ponerlos en lugares que hagan el efecto invernadero (dentro de un coche expuesto al sol, junto a un radiador, etc..).
• Y para terminar, la suela debe de ser cambiada antes de que esté totalmente desgastada, para evitar que se dañe la banda de la puntera. Para cambiar las suelas es importante llevarlas a un zapatero especializado.
No se me ocurren más formas de mantener nuestro pies de gato en óptmas condiciones, ¿y a vosotros?